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El enojo

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Por Leila Mtz Gil ¿De qué sirve que yo me enoje, si las personas que más quiero se enojan... por mi enojo? ¿ Y, que pasa cuando las personas que más quiero se enojan y yo me enojo por su enojo, y aún así ellas se enojan por mi enojo de su enojo? ahí es cuando para mi, la reciprocidad es una falacia. ¿ Hasta qué punto es debido expresar, con tu familia, un enojo ( claro por más errada que éste sea), aunque sea momentáneo, sin que te juzguen o se enojen debido al comentario que emitiste? Los enojos, son como el dinero, vienen y van, sin parar, sin embargo, algunos se quedan y se vuelven rencores, pero en caso de la familia, o al menos en la mía, o quizás sólo soy yo, son cosas tan momentáneas que a los 5 minutos de el enojo puedo estar comiendo con casi ningún problema, con sólo lo que sería la resaca del enojo, luego desaparece. ¿Qué se puede hacer cuando el enojo, produce más enojo?

Megara

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Por Laura López   Al escribir este nombre viene a mi mente una mujer que se agiganta hasta llegar al cielo con su estatura, una mujer cuya hermosura irradia el lugar como el sol al día, de ojos color miel… jóvenes, inmaduros, desconfiados, arrogantes, sensibles, unos ojos que brillan como luceros en la noche tratando de buscarle esperanza a su vida vacía, sin amor… De tez morena que brilla con una sedosidad sorprendente, y claro una figura escultural que volvería a cualquier hombre, Dios o Semi-Dios locos de lascivia. ¿Pero eso es suficiente?, ¿Eso es lo que hizo que Heracles se enamorara de ella?    No en mi opinión no, siento que lo que hace a una verdadera mujer son sus sentimientos, su capacidad de amar con locura y pasión; su necesidad de enamorarse, de tropezar, caer y levantarse a veces desde el fondo y volver a escalar esa montaña en el que creemos se encuentran el amor y la felicidad infinitos.   ¿Qué desconfié de los hombres? Claro dado q...

¿Con cola, con cuernos y rojo?

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Por Stephany Luna Callejas ¿Acaso tienes cola que te pisen? Pues yo sí y tú también, pero, ¿apoco no es mejor pisar la de los demás? Esta frase tan popular, me recuerda a una tal humanidad, creando relatos fantásticos sobre un tal satanás, también llamado diablo o lucifer, cualquiera de los tres son muy bien conocidos o creemos conocerlos. Si bien es cierto que el hombre se ha encargado de describirlo de diferentes maneras, también es cierto que yo me he dado a la tarea de hacer lo mismo. Recuerdo que de niña crecí en una combinación de historias que me aterraban, un día escuchaba la de mi abuelo, en la que juraba que un hombre se le sentaba en su cama y le hablaba por su nombre para decirle que desenterrara el oro que se encontraba a un lado de su casa, a cambio del alma de uno sus hijos, o como aquella historia en la que mi tío contaba que el diablo era un hombre elegante con una pata de gallo y una de cabra, y la mejor aquella en la que nos describen al mismísimo satanás com...

Siempre... una palabra compleja

La urgencia de escribir justo cuando la tecnología avanzada te falla y solo quieres hacerlo en algún lado, lo único que te queda por hacer es agarrar lápiz o lapicero, incluso cualquier material que pinte y un papel  para arrancarte con tu historia, que en este caso, es como una reflexión. "Siempre"; su uso es bastante frecuente, aunque llegamos a pensar a que es algo que deberá trascender incluso la muerte ya que de no ser así no se cumpliría su condición de  siempreidad.  Pero bueno, reduzcamos el siempre hasta que morimos, ¿cuántas veces nuestras amistades nos dicen "siempre voy a estar contigo" cuando en unos años desaparecen o dejan de formar parte de nuestra vida?, pues ahí la condición de "siempre estaré para ti" o de "siempre seré tu amigo" o "siempre juntos" no se cumple. ¿Acaso es una necesidad humana el siempre decir "siempre"? justo cuando creímos que el "nunca" era el problema. Leila Martínez Gil

Cuando te beso:

 El primer contacto de mis labios con los tuyos es una chispa que enciende todos mis sentidos. El tacto se sensibiliza, la respiración se agita, mi corazón palpita muy rápido, y lo único que quiero es que no te despegues de mi lado. Es como una carga eléctrica que une dos cuerpos. Cuando muerdes mis labios, es dolorosamente rico.Sé que mis reflejos me piden que me retire, pero mi cuerpo quiere todo lo contrario. Cuando te beso, en la batalla entre el "deber hacer" y el "querer hacer", gana siempre esa última. Mi lengua siente la tuya. Es un sentimiento maravilloso lo que dos cuerpos húmedos pueden ocasionar cuando colisionan. Muevo mi lengua para encontrar la tuya, sentir tus labios, siento la tuya en mi boca, explorando por aquí y por allá. Sintiendo, humedeciendo. Cuando me besas, es como tener una jugosa fruta ahí, al alcance de la boca, pero sabes que no puedes comerla. Y no la quieres comer. Lo único que quieres es probarla, lamerla, morderla un poco, se...

Heridas que emanan de vacíos por Alex Núñez P.

Heridas que emanan de vacíos Donde la sonrisa es dolor Mientras ahuyentan el sobrio infierno De gemidos de crueldad y temor Miradas de odio Que carcomen el sentimiento Hacia el rojizo cielo Mis venas sangrando están. Las noches que en penumbra Abrazan mi cama Son como navajas Que me seducen mientras bailan Detrás de la luz de vela. Camino sin dolor Hacia el umbral de suicidio... Perdido en la nada Consumido por el silencio. Un viaje a través de la inocencia De morir abrazado por las alas negras de Satanás. Nada, vacío, total desolación Lo llevo grabado en la piel Como una bendición. Camino sin alma y sin dolor Hacia el umbral del suicidio No hay felicidad Sólo sombras y silencio. Ahora, suspirar Y susurrar al viento "Mi dolor es sabio rencor de venganza" Y dejar... caer la última hoja de otoño Para volver a suspirar Morir en el intento de llegar Al póstumo indicio de felicidad. Tan raro, tan únic...

Paula

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ahora les voy a mostrar un cuento de mi autoría, espero y les guste: Había una vez… hmm ¡Qué frase tan más trillada! Mejor empecemos mejor con: En una noche fría, casi helada, en un lugar alejado de la civilización, rodeado de bosques, se encontraba una pequeña niña de 10 años llamada Paula con grandes ojos azules, piel canela, semblante triste, mirada lejana, más hermosa que la misma luna; sus padres habían muerto misteriosamente dos años atrás en una noche como esa, desde ese entonces ella vivía en un orfanato llamado “Las Soñadoras”, donde como en casi cualquier orfanato de cuento, viven muchas desventuras y crueldades por parte de los administradores. Paula, tenía una buena amiga de habitación, llamada Dina, era una bonita amistad, desinteresada e inocente (casta, pura y virginal), que al parecer, los demás no la aprobaban. Un día, le llegó una carta que no podía creer, una carta que cambiaría su tristeza para siempre, esa carta que decía que lo que más quería, lo podría tener...