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Aurora

Por César Alberto Benavides Maruri Bajo la aurora, un pingüino contemplaba la fría lejanía. De pronto, sobre la superficie del mar percibió algo desconocido para él, algo que se acercaba poco a poco, conducido por el capricho de las aguas. Aquella mole chocó contra el duro hielo donde él se encontraba. Era un tiburón, un tiburón exánime que había sido arrastrado hasta la punta del planeta. El pingüino estaba atónito; no sabía lo que era aquella mole. Lleno de curiosidad, se dispuso a hacer lo que cualquier otro miembro de su especie habría considerado imposible, una locura: sacar aquel animal del agua. Muy pronto, se dio cuenta de que era más grande de lo que pensaba, pues la superficie dejaba ver tan sólo una parte de ese majestuoso rey. La faena le resultó tan difícil al pingüino que mientras la efectuaba sintió que intentaba sacar un iceberg, cuya punta representa una mínima parte -pequeñísima, de hecho- del inmenso cuerpo que lo mantiene en pie. Pese a ello, lo consiguió, lo arr...

Mar de historias

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Por Oscar Astorga

Concuerdo

Por Eduardo Santana Concuerdo  que nos solíamos parar para ver el mismo lugar ese lugar donde no llega viento ,aquel que solo con miradas se presta a verlo  lugar en donde te puedo admirar, donde no me pena voltear aquí parado tal vez no a tu lado pero si enamorado Concuerdo que el mismo reflejo nos transluce , donde apreciamos nuestros ojos y perdemos la noción cielo,  ahí donde se guió el mar donde mi costa sube o baja de acuerdo a tu mirar ,  ahí donde se desean las palabras y se gustan  las miradas. concuerdo que alguna vez   lejos estemos de donde nos solíamos mirar , donde no hay tiempo  no hay juicio terco , donde es mas blanco que mis sentimientos donde consuelo seré y  responderé a cada llamado de anhelo. Concuerdo que al final sin que importe el tiempo , nulo o sin posibilidades de vernos , estaré viendo el mismo reflejo ,  ahí estaré en primavera o en invierno, esperando que algún día lo veamos con el mismo se...

El hombre

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Publicación del mes ^^ artista : Oscar Astorga

El enojo

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Por Leila Mtz Gil ¿De qué sirve que yo me enoje, si las personas que más quiero se enojan... por mi enojo? ¿ Y, que pasa cuando las personas que más quiero se enojan y yo me enojo por su enojo, y aún así ellas se enojan por mi enojo de su enojo? ahí es cuando para mi, la reciprocidad es una falacia. ¿ Hasta qué punto es debido expresar, con tu familia, un enojo ( claro por más errada que éste sea), aunque sea momentáneo, sin que te juzguen o se enojen debido al comentario que emitiste? Los enojos, son como el dinero, vienen y van, sin parar, sin embargo, algunos se quedan y se vuelven rencores, pero en caso de la familia, o al menos en la mía, o quizás sólo soy yo, son cosas tan momentáneas que a los 5 minutos de el enojo puedo estar comiendo con casi ningún problema, con sólo lo que sería la resaca del enojo, luego desaparece. ¿Qué se puede hacer cuando el enojo, produce más enojo?

Megara

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Por Laura López   Al escribir este nombre viene a mi mente una mujer que se agiganta hasta llegar al cielo con su estatura, una mujer cuya hermosura irradia el lugar como el sol al día, de ojos color miel… jóvenes, inmaduros, desconfiados, arrogantes, sensibles, unos ojos que brillan como luceros en la noche tratando de buscarle esperanza a su vida vacía, sin amor… De tez morena que brilla con una sedosidad sorprendente, y claro una figura escultural que volvería a cualquier hombre, Dios o Semi-Dios locos de lascivia. ¿Pero eso es suficiente?, ¿Eso es lo que hizo que Heracles se enamorara de ella?    No en mi opinión no, siento que lo que hace a una verdadera mujer son sus sentimientos, su capacidad de amar con locura y pasión; su necesidad de enamorarse, de tropezar, caer y levantarse a veces desde el fondo y volver a escalar esa montaña en el que creemos se encuentran el amor y la felicidad infinitos.   ¿Qué desconfié de los hombres? Claro dado q...

¿Con cola, con cuernos y rojo?

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Por Stephany Luna Callejas ¿Acaso tienes cola que te pisen? Pues yo sí y tú también, pero, ¿apoco no es mejor pisar la de los demás? Esta frase tan popular, me recuerda a una tal humanidad, creando relatos fantásticos sobre un tal satanás, también llamado diablo o lucifer, cualquiera de los tres son muy bien conocidos o creemos conocerlos. Si bien es cierto que el hombre se ha encargado de describirlo de diferentes maneras, también es cierto que yo me he dado a la tarea de hacer lo mismo. Recuerdo que de niña crecí en una combinación de historias que me aterraban, un día escuchaba la de mi abuelo, en la que juraba que un hombre se le sentaba en su cama y le hablaba por su nombre para decirle que desenterrara el oro que se encontraba a un lado de su casa, a cambio del alma de uno sus hijos, o como aquella historia en la que mi tío contaba que el diablo era un hombre elegante con una pata de gallo y una de cabra, y la mejor aquella en la que nos describen al mismísimo satanás com...